>> Pág. 3
RCH | Sir V. S. Naipaul
 
La mirada del "otro"

 

 

La segunda víctima fue su amante, una anglo-argentina llamada Margaret Murray, quien a poco de conocerlo abandonó a su marido y a sus tres hijos para estar a su lado. Su relación, basada en una incontrolable atracción/adicción sexual, convirtió a Margaret en objeto servicial de sus golpes, enmarañados en peligrosas fantasías sadomasoquistas.

Naipaul nunca dejó a su esposa ni intentó vivir con ella, a pesar de los tres embarazos en que la obligó a abortar, y que ella soportó en completa soledad. Margaret será la compañera de sus viajes por el mundo durante casi 25 años.

Durante los peores días de agonía de su primera mujer, y habiendo dejado definitivamente a su amante porque “alcanzó la mediana edad, era casi una vieja”, Naipaul le propone matrimonio a Nadira Alvi, una periodista paquistaní mucho menor que él, y quien conoce en uno de sus viajes.
Mi indagación periodística llegó hasta aquí. El resto, intuyo debe ser pura repetición.

La Argentina que no entendió

Todo lo dicho o escrito, con la carga arbitraria del recorte subjetivo de los hechos, dibuja, aún para los eternos bienpensados, un tipo de artista cuya obra no refleja/compensa/justifica la discutible moral de sus ideas liberales conservadoras y su censurable violencia machista.
Sin embargo, el reproche más intenso, quizás porque es el que más duele, es el análisis al que somete a nuestra sociedad, su historia y sus protagonistas en sus ensayos El cadáver en la Puerta de Hierro y El regreso de Eva Perón, escritos en la década del ´70.

Visitó nuestro país en una época que aún sigue siendo estratégica para entender los cruces ideológicos, partidarios y de desarrollo que fueron construyendo –o destruyendo- la sociedad argentina de la última década del siglo XX.

Proscripción peronista, inestabilidad constitucional, sindicalismo, grupos guerrilleros, violencia política y militar, ideas libertarias, socialistas y antiimperialistas, constituyen los elementos que Naipaul somete a su ojo de amo inglés. Eso permite entender –nunca comprender- la ignorancia de sus desafortunados comentarios.

>> Pág. 3
  © 2007 ruletachina.com - REVISTA VIRTUAL - Todos los derechos reservados - República Argentina