RCH / Diálogo con Andrea Nobile
Por un futuro no moderado
 
 

El director de 'IO NON SONO UN MODERATO', EL documental SOBRE LA CAMPAÑA DE DARIO FO, COMO CANDIDATO A LA ALCALDÍA DE MILÁN, EN LAS INTERNAS DE LA IZQUIERDA, HABLA DE SU PELÍCULA Y ADEMÁS EXPLICA PORQUÉ GANÓ BERLUSCONI.

POR EUGENIA GUEVARA

BAFICI. Dos días después que el derecho Berlusconi ganara las elecciones en Italia, ocurre el encuentro con Andrea Nobile, el director del documental Io non sono un moderato, que registra la campaña en las internas de la izquierda para la alcaldía de Milán, en 2005, del dramaturgo Dario Fo, Premio Nobel de Literatura 1997, autor de obras paradigmáticas como Muerte accidental de un anarquista.

Nobile habla en italiano, claro, y en inglés, idiomas en los que no puedo hablar, pero sí, con esfuerzo y un oído familiarizado con el cocoliche, entender. Sobre todo, cuando dice ‘sinistra’ (izquierda). Después de la presentación, le digo: “Soy una flamante italiana, por mis bisabuelos, y voté en estas elecciones a la izquierda, aunque después de ver tu película, no sé si eso es bueno o malo”. Nobile sonríe tímidamente. Nunca sabré qué es lo que entendió.

Su Io non sono un moderato muestra a una izquierda anquilosada, incapaz de salir de la moderación que en definitiva, no la distancia demasiado de la derecha. Dario Fo, de casi 80 años, es una alternativa no- moderada. Los jóvenes ven en él al futuro, la esperanza que no encuentran en la clase política. Es que la tesis de la película, encarnada en el accionar de Fo, pareciera ser esa: la clase política es incapaz de representar a nadie, sea diestra o sinistra.

Eso excede el escenario italiano.

Ahora sí: pregunta. ¿Por qué ganó Berlusconi otra vez? “La gente que vota a la izquierda está decepcionada, porque ésta no encontró un nuevo camino, no se renovó, como sí lo hizo en Inglaterra o en España –explica – y directamente, ni siquiera fueron a votar. Por el otro lado, ya no se vota más por la ideología. Se evalúa todo desde una perspectiva muy egoísta, individualista, no se piensa en a comunidad. Sólo interesa que la cosa marche económicamente. El italiano no piensa ni con la cabeza ni con el culo (acompaña con gestos histriónicos), sino con el portafolio. Además, Italia es un país de derecha”.

Nobile explica que la derecha en cambio sí se renovó, por lo menos en la fachada. Cuando Berlusconi apareció en los ’80, fue una novedad, al lado de la izquierda que estaba – y está- petrificada, inmutable, igual que cuando terminó la Segunda Guerra. Además, “Berlusconi es un publicitario, eso es lo que mejor sabe hacer”.

 

 

Pag. 2 >>
  © 2007 ruletachina.com - REVISTA VIRTUAL - Todos los derechos reservados - República Argentina