Rch | Bertolt Brecht, poeta

 

 

Lejos de la distancia

AL CONTRARIO DE LO QUE EL DRAMATURGO EXIGÍA DE LOS ACTORES, NO SE "EXTRAÑA" EN SUS POEMAS. SENSIBLE, CRUDO, POLÍTICO, LIBRE, SOLITARIO: ES ASÍ COMO SE NOS APARECE EN ESTOS TEXTOS EMOCIONANTES.

POR LUCAS AMUCHÁSTEGUI

El famoso efecto de distanciación que Brecht imaginó para el teatro proponía, según sus palabras, que “el actor deseche cualquier cosa de los medios que ha aprendido para persuadir al público a identificarse con los personajes y sus características, con el cuidado de no ponerse en una catalepsia, ni tampoco al público”. Según Luckáks, la idea de Bertolt era “lograr era una menor respuesta emocional por parte del espectador” puesto que creía que “el teatro es para pensar, y no para identificarse con la historia y/o los personajes”.

80 poemas y canciones va en sentido contrario a la idea expuesta en el párrafo anterior. Si bien la obra poética del escritor alemán siempre deja material para pensar, también es una buena oportunidad para identificarse con el personaje-autor (sobre todo ahora, a más de 50 años de su muerte, cuando la historia aclaró algunas cosas, y oscureció otras); para emocionarse, y de paso, para que entendamos su inclinación por el marxismo más allá de los partidismos, de las aplicaciones lamentables que algunos hombres hicieron de la teoría marxista, e inclusive más allá de Marx. Porque uno de los atractivos de estos poemas y escritos, es que su potencia política está expuesta crudamente, pero con el enorme buen gusto de no mencionar casi ninguna vez la palabra comunismo, lo que hace que puedan ser leídos y comprendidos políticamente aún si no se sabe la consistencia ideológica del autor. La clase obrera de este poeta sabe que el paraíso no es una mentira, sino una construcción de las clases dominantes. Y Brecht no habla de lucha de clases, habla de hombres libres, habla de emancipación real, no sólo filosófica.

Todo esto emana de la energía rompedora de los textos, que traslucen la búsqueda férrea y firme de un nuevo estilo que hiciera estallar los moldes de la lírica alemana, dando por tierra con el pedantismo simbólico, alegórico y grandilocuente que el “alemanismo” venía desarrollando. En esa energía está el grito de libertad: poderoso y tormentoso, como la voz de una multitud, con la fuerza de un golpe poético dado por alguno de los campeones del Recordatorio de 9 campeones mundiales ("Como una máquina/el brutal Ketchel le sacó a golpes/el corazón del cuerpo a Billie"), escrito en una prosa que Truman Capote conocería bien.

 

  © 2007 ruletachina.com - REVISTA VIRTUAL - Todos los derechos reservados - República Argentina